La cifra de muertos y heridos va en aumento con el paso de las horas y a medida que los equipos de rescate llegan a algunas de las zonas más afectadas.
Un padre permanece en el Hospital José María Vargas de La Guaira tras los sismos en Venezuela, aferrado a la esperanza de encontrar a su hijo de 10 años entre los sobrevivientes, aunque teme que el niño crea que sus padres han muerto.
En lo que fue un enclave turístico de La Guaira, la destrucción tras los terremotos dejó decenas de edificios derrumbados, miles de desaparecidos y una sociedad civil que intenta ayudar con lo que puede.