Aunque el presidente Masoud Pezeshkian aseguró que no habría más ataques contra los países del Golfo Pérsico, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait denunciaron ser blanco de misiles y drones iraníes.
Expertos sostienen que la idea del mandatario republicano no solo busca combatir el narcotráfico y la inmigración irregular, sino también frenar la expansión de China en la región.