Las autoridades francesas ordenaron la evacuación de toda la península de Cap Ferret, en la costa suroeste, y cientos de personas están abandonando la zona en barco. Por su parte, el gobierno de España declaró la emergencia nacional debido a los incendios forestales que arden sin control en varias zonas cercanas a Madrid, la capital.
Mientras las familias continúan buscando a sus seres queridos desaparecidos, crece la ira y el resentimiento hacia las autoridades cuando se cumple un mes de los devastadores sismos.