El recién inaugurado presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, decretó desastre nacional para actuar ante el sismo catalogado como el más fuerte de la última década. El epicentro ocurrió en la zona de San José del Palmar, en la región del Chocó.
El sismo tuvo su epicentro en el departamento del Chocó y golpeó con dureza distintas localidades del occidente del país, incluidas Cali, Manizales, Pereira y Quibdó.
El alcalde de la capital de Caldas, Jorge Rojas, ha descrito la situación del municipio como "un caos completo", con más de 15 edificaciones totalmente colapsadas y cerca de un centenar con daños parciales.