La Red Foxtrot, sancionada por los gobiernos del Reino Unido y Estados Unidos, está acusada de contratar sicarios adolescentes para asesinar a objetivos en varios países europeos a instancias de Irán.
El ataque a las bodegas del portal de ventas por internet ha afectado a civiles que dependen de ese negocio para vivir, haciéndoles sentir la guerra más cerca.