Cuba acusa a los tripulantes de la lancha de planear actividades terroristas en la isla, mientras que EE.UU. niega su participación y asegura que investiga los hechos.
Las autoridades cubanas aseguran que sus guardafronteras respondieron a un primer ataque con disparos desde la lancha estadounidense. Según el Ministerio del Interior cubano, se incautó a los tripulantes fusiles de asalto y otras armas.