Canadá y EE.UU. están enfilados hacia una guerra comercial luego de que las negociaciones para un acuerdo definitivo no llegaran a buen puerto. El primer ministro canadiense tiene ahora que convencer a su población de asumir las consecuencias.
En una visita al país, BBC Brasil habló con comunidades que dicen sentirse aliviadas con el fin del dominio de las pandillas, pero también con madres que aseguran tener hijos presos sin pruebas y vecinos que hablan del miedo a expresarse o a criticar a un gobierno que consideran cada vez más autoritario.