El juez investiga una presunta red de tráfico de influencias y blanqueo de capitales que habría utilizado empresas pantalla, contratos ficticios y estructuras financieras opacas para obtener beneficios económicos.
Las declaraciones contradictorias del hijo mayor de Isak Andic, Jonathan Andic, hicieron sospechar a la policía. Según medios, la exclusión del primogénito de la cúpula de la empresa habría despertado cierto resentimiento hacia su padre.